El pistacho, cada vez más popular en el campo español: su cultivo se multiplica por 40 en una década

 width=Hace unos años, el pistacho era un cultivo muy poco visto en España, pero el año pasado, se cosecharon 2.800 toneladas de pistachos en 70.000 hectáreas. ¿Cómo ha ocurrido esta evolución?

El pistacho ha ido ganando peso gracias a sus buenos precios en el mercado y el crecimiento de sus árboles, más rápido que otros. Actualmente, en España, el mayor productor con diferencia es Castilla-La Mancha, con más de 80% de la producción, aunque en otras comunidades como Andalucía, Extremadura, Castilla y León, Aragón y Cataluña también cuentan con una importante suma de hectáreas de pistacheros.

Como decíamos, su auge viene ligado también con que los pistachos soportan la sequía, aunque necesitan abundante agua durante la fase de formación de la nuez.

Aunque no es originario de España, hay pistachos en nuestro país desde la época de los romanos, lo que explica su adaptabilidad a nuestro clima. Eso sí, actualmente, España sigue siendo una recién llegada en un mercado dominado por California, Irán y Turquía, que entre los tres suman casi el 90% de la producción mundial.

La mayoría de las plantaciones española son ecológicas, lo que da un valor añadido a sus cultivos superior al que se produce en estos países.

Sin embargo, este crecimiento también conlleva nuevos retos. En la última de las jornadas sobre la vertebración del pistacho, celebrada en el Consejo Regulador de la D.O. La Mancha, Cooperativas Agroalimentarias, incidió en la necesidad de una correcta planificación de la capacidad de estabilización, procesado, industrialización y comercialización del producto.

Las jornadas reunieron a varias cooperativas de pistacho ya asentadas y otras que están comenzando que, para dar respuesta a este crecimiento exponencial de la producción de pistacho y evitar futuras tensiones del mercado nacional y mundial del pistacho, planean trabajar creando nuevas entidades asociativas (SAT o Cooperativas) para organizar la producción y abordar las inversiones necesarias para crear las instalaciones que permitan un crecimiento ordenado y todavía más aprovechable.

EL SCRAP SIGFITO, en colaboración con la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (AEPLA), participa del 6 al 8 de noviembre en Expo SAGRIS, el primer Salón de la Agricultura y la Ganadería de España, una cita que reúne en la Feria de Madrid a los principales agentes del sector agropecuario con el objetivo de impulsar la sostenibilidad y la innovación en el campo y difundir la importancia que tiene el sector agropecuario en la sociedad . En esta primera edición, ambas organizaciones ponen en valor la la sanidad vegetal y del reciclaje de envases agrarios como ejes clave de la agricultura moderna y responsable.

Durante la feria, SIGFITO presenta los resultados de su sistema de gestión de envases, que ha superado el hito histórico de 80.000 toneladas recogidas a lo largo de su trayectoria. En 2024, los agricultores españoles reciclaron  4.894 toneladas de envases toneladas, un 7% más que en 2023. Gracias a este esfuerzo colectivo, Gracias a este esfuerzo colectivo, el sistema ha logrado evitar la emisión de 6.698 toneladas de CO₂, una cifra equivalente a realizar unos 7.000 vuelos de ida y vuelta entre Madrid y Copenhague.

Estos datos reflejan el impacto real del compromiso del sector agropecuario con la economía circular y la protección ambiental y sobre todo de las empresas adheridas que confían en un campo más limpio y seguro. Además, El SCRAP ha logrado que las empresas adheridas paguen menos por la gestión de los envases que pondrán en el mercado en 2026, gracias a una reducción de tarifas de hasta un 11 %. Esta medida reafirma el compromiso de la entidad con la sostenibilidad, la eficiencia y la mejora continua de sus servicios, tanto para los agricultores como para las empresas asociadas a SIGFITO que confían en un modelo de economía circular sólido y responsable.

Además, SIGFITO también gestiona envases del sector ganadero, ampliando así su alcance en la economía circular. Entre los residuos que recoge se incluyen sacos de piensos, envases de sanidad animal —como higienizantes y biocidas—, envases de productos veterinarios, así como flejes, cajas de cartón, film retráctil y palets. Esta gestión integral refuerza el compromiso de la entidad con todos los actores del ámbito agropecuario, fomentando prácticas más sostenibles y responsables en la ganadería española.