Una buena gestión de los envases del ámbito agropecuario empieza en el propio punto de recogida. Contar con un espacio adecuado permite almacenarlos con seguridad hasta su retirada y facilita que todo el proceso se desarrolle correctamente.
Por eso, SIGFITO vela continuamente por el acondicionamiento y mejora de su red de puntos de recogida, para que las cooperativas y distribuidores que pongan un punto adecúen su espacios a los requisitos establecidos por la normativa, para contribuir a la seguridad de las personas y la protección del medio ambiente.
Recintos preparados para una correcta gestión
Los puntos SIGFITO deben disponer de una zona vallada o con acceso controlado, techada y con solera impermeable. De esta forma, los envases permanecen protegidos frente a las inclemencias meteorológicas y se reducen posibles riesgos durante su almacenamiento.
A estas condiciones se suma una correcta organización de los residuos. Las bolsas deben cerrarse una vez llenas, estar debidamente identificadas y mantenerse separadas según el material y su peligrosidad. Son aspectos básicos para facilitar tanto el día a día del punto como la posterior retirada por parte del gestor autorizado.
Una red que sigue mejorando
SIGFITO acompaña a los puntos de recogida para que puedan adaptarse a los requisitos necesarios y disponer de unas instalaciones adecuadas. Este trabajo permite reforzar la seguridad y mantener un servicio cercano para los agricultores que necesitan depositar sus envases.
El acondicionamiento de la red es, por tanto, una parte fundamental del sistema. Mejorar estos espacios contribuye a que los envases agrarios y ganaderos sigan un circuito ordenado y seguro desde su entrega hasta su posterior tratamiento, al tiempo que facilita el cumplimiento de la normativa y una gestión cada vez más eficiente.
Pautas de funcionamiento: https://sigfito.es/funcionamiento-de-los-puntos-de-recogida/